Fueron acusados de ser ‘agentes enemigos’ y de atacar una instalación militar en Teherán durante protestas en enero.
Las autoridades de Irán anunciaron la ejecución de Mohammad Amin Biglari y Shahin Vahedparast, acusados de atacar una instalación militar en Teherán durante las protestas antigubernamentales de enero, que dejaron más de 3.000 muertos.
Acusaciones y ‘actos de sabotaje’
Según la agencia de noticias Fars, los dos hombres fueron acusados de atacar una instalación militar y participar en “actos de sabotaje” que causaron daños materiales e incendios. También se les acusó de intentar acceder a un depósito de armas para robar armamento.
Infiltración fallida
Las autoridades iraníes afirmaron que, durante los disturbios, “algunos elementos enemigos intentaron ingresar a un lugar militar y, robando armas y equipos militares, llevar a cabo una masacre masiva de la gente”. Las fuerzas de seguridad identificaron comisarías, bases de la milicia Basij y otras instalaciones restringidas como posibles objetivos.
Proceso judicial y ejecuciones
La ejecución se produjo tras completarse el proceso judicial y confirmarse la sentencia. Este sábado, también en Teherán, fueron ejecutados otros dos opositores acusados de trabajar para los “enemigos” del país.
Fuente: Infobae.com | Lee la nota original aquí
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