El debate sobre la presión impositiva municipal en el conurbano se avivó tras una crítica pública del ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, contra el intendente de Pilar, Federico Achával. Los supermercados del distrito ahora aplican un recargo fiscal del 2% que, según los sectores comerciales, se traslada directamente al precio final para los consumidores.
El ministro nacional denunció en sus redes sociales que el jefe comunal “estafa a sus vecinos con subas de impuestos”, y llamó a la población local a tomar medidas de protesta, como cambiar su centro comercial de preferencia. Además, criticó las políticas fiscales de los municipios peronistas alineados con el Gobierno nacional, que apuntan a reducir impuestos y estimular competitividad.
El cuestionamiento público del intendente Achával sumó un nuevo rango de tensión entre la Casa Rosada y varios distritos del Gran Buenos Aires, donde las ordenanzas fiscales para 2026 prevén subidas impositivas significativas. Esta situación está generando preocupación en los sectores comerciales y residentes locales.
Repercusiones económicas
La aplicación de la tasa municipal del 2% ha tenido un impacto directo sobre el costo final para los consumidores, según las cadenas comerciales. Esto se traduce en una reducción potencial de ventas en Pilar y posiblemente en otros distritos con medidas similares.
Impacto político
La crítica pública del ministro Caputo contra su colega Achával ha sacudido la escena política local, elevando aún más la tensión entre la Casa Rosada y los municipios. Esta situación podría provocar ajustes en las agendas fiscales de los distritos afectados.
Desafío fiscal
El caso Pilar se suma a una lista creciente de descontento con respecto a las nuevas ordenanzas fiscales en el conurbano, donde la presión impositiva ha aumentado significativamente. Esto ha llevado a los residentes y empresarios locales a buscar alternativas para evitar estas cargas tributarias.