La Municipalidad de San Isidro anunció el inicio de las obras para la extensión de su Red de Ciclovías Protegidas, un ambicioso proyecto de movilidad urbana que busca conectar de forma segura el centro del distrito con los carriles de la Ciudad de Buenos Aires a través del corredor norte. El plan contempla la construcción de diez nuevos kilómetros de trazado exclusivo para bicicletas en las avenidas principales, integrando las localidades de Acassuso, Martínez y el bajo de San Isidro en un circuito de transporte sustentable y eficiente.
Las nuevas ciclovías contarán con separadores físicos de hormigón, señalización reflectiva nocturna y semáforos específicos para ciclistas en los cruces de mayor peligro. El objetivo de las autoridades municipales es incentivar el uso de la bicicleta no solo como una actividad recreativa, sino como un medio de transporte real para quienes viajan a diario por trabajo o estudio, contribuyendo así a la reducción de la huella de carbono y al descongestionamiento de las arterias vehiculares que suelen saturarse en horas pico en la Zona Norte.
Movilidad inteligente y ciudades más verdes
“Estamos pensando una ciudad para las personas, no solo para los autos. Conectar San Isidro con la red metropolitana de ciclovías es un paso fundamental hacia una movilidad más saludable y moderna”, explicó el intendente durante la presentación de los planos de obra. El proyecto incluye también la instalación de “estaciones de bicipunto” en lugares estratégicos, donde los usuarios podrán realizar inflado de neumáticos y ajustes mecánicos básicos de forma gratuita. Además, se reforzará la iluminación LED en todo el recorrido para garantizar la seguridad de quienes circulan durante la noche.
La obra es financiada mediante una articulación entre el municipio y el fondo provincial de infraestructura urbana, siguiendo las tendencias globales de urbanismo táctico que priorizan al peatón y al ciclista. Para asegurar una convivencia armónica, el municipio lanzará una campaña de educación vial destinada a automovilistas y conductores de transporte público sobre el respeto a los carriles exclusivos. Se estima que, una vez finalizada la extensión, más de 5.000 vecinos utilizarán diariamente esta red para sus traslados interurbanos, reduciendo significativamente la demanda de estacionamiento en el microcentro de San Isidro.
Los vecinos y agrupaciones de ciclistas celebraron la noticia, destacando que la conectividad con CABA era uno de los reclamos más persistentes de los últimos años. La obra comenzará en el mes de marzo y se realizará por tramos para minimizar el impacto en el tránsito vehicular durante el periodo de construcción. Con esta iniciativa, San Isidro se consolida como uno de los distritos líderes en políticas de sustentabilidad urbana del conurbano bonaerense, demostrando que la infraestructura moderna debe ir de la mano con el cuidado del medio ambiente y la mejora de la calidad de vida ciudadana.