La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner permanece internada en el Sanatorio Otamendi tras ser operada de urgencia por una peritonitis. Aunque comenzó a ingerir alimentos semisólidos, continuará bajo observación médica y tratamiento antibiótico.
El estado de salud actualEste lunes 29 de diciembre, las autoridades del Sanatorio Otamendi difundieron un nuevo informe sobre la evolución de Cristina Fernández de Kirchner. Según el parte médico, la titular del PJ presenta una ‘lenta recuperación del íleo posoperatorio’, una complicación frecuente en cirugías abdominales de esta complejidad.
Pese a la lentitud del proceso, el reporte destaca un avance clave: la paciente ha comenzado con la ingesta de alimentos semisólidos y muestra una ‘buena tolerancia’. Esta evolución es vista como positiva por los expertos, aunque se mantiene cautelosa en cuanto al pronóstico.
Según información oficial, Cristina Fernández seguirá bajo el riguroso control médico del equipo de profesionales que la atiende. Además, se informó sobre cambios en su dieta, diseñada para apoyar su recuperación y prevenir complicaciones futuras.
En este contexto, es importante recordar que el estado de salud de Cristina Fernández de Kirchner sigue siendo objeto de atención y preocupación por parte de sus partidarios y la comunidad política. Los detalles proporcionados en este informe ofrecen una visión actualizada sobre su situación clínica.
Evolución del tratamientoAsí, se enfatiza que el tratamiento continuará adaptado a las necesidades específicas de Cristina Fernández, con un enfoque cuidadoso y personalizado. Este compromiso por parte del equipo médico busca asegurar la mejor recuperación posible para la paciente.
Dieta modificadaLa inclusión de alimentos semisólidos en la dieta de Cristina Fernández es una medida progresista hacia su recuperación, al tiempo que se continúa con el tratamiento antibiótico. Esta aproximación médica busca prevenir complicaciones y apoyar el proceso de curación.
Cierre con proyecciónEn este punto, no hay detalles confirmados sobre la fecha prevista para su alta hospitalaria o si habrá necesidad de una readmisión en el futuro. Lo que está claro es que su estado seguirá siendo objeto de seguimiento y análisis por parte de los expertos.
La evolución de Cristina Fernández de Kirchner se mantendrá vigilar por la opinión pública, con expectativa hacia un resultado positivo.