Nicolás Maduro se presentó ante la justicia de Nueva York con una actitud tranquila y confiada, afirmando ser “un hombre decente” en medio de un proceso judicial que lo acusa de liderar una organización criminal dedicada al narcotráfico. Su esposa, Cilia Flores, también fue detenida y está imputada en la misma causa.
La presentación judicial se llevó a cabo después de una operación ejecutada en Caracas que derivó en el secuestro del mandatario venezolano y acciones militares sobre territorio venezolano. Hasta ahora, se estima un saldo de 80 víctimas fatales.
Maduro enfrenta cargos por presuntamente liderar una estructura criminal con vínculos con grupos que Washington considera terroristas. Flores es investigada por supuestas tareas de apoyo logístico y financiero a esa organización. El objetivo estratégico de Washington, según declaraciones posteriores del presidente Donald Trump, sería la recuperación del petróleo venezolano para empresas estadounidenses.
La comunidad internacional sigue observando con preocupación el desarrollo de esta crisis geopolítica, con varios países expresando su apoyo a Venezuela y oposición al intervencionismo de Estados Unidos. La situación sigue bajo evaluación, sin un pronóstico claro sobre los acontecimientos futuros.