La Unión Cívica Radical (UCR) se enfrenta a un desafío profundo: la falta de representación y voz de las mujeres en su estructura partidaria. La Mesa Nacional de Mujeres y Feminidades presentó una plataforma de 18 puntos para el radicalismo que viene, con el objetivo de transformar al partido hacia una organización más democrática, feminista y justa.
Entre los reclamos se encuentran la paridad en las listas electorales, un presupuesto propio para la Secretaría de la Mujer y una voz vinculante en todas las decisiones partidarias. Las mujeres radicales también exigen la actualización de protocolos para prevenir y sancionar la violencia dentro del partido, lo que incluye establecer que quienes ejercen violencia machista o hostigamiento no pueden representar un proyecto democrático.
La plataforma subraya la importancia de una conducción compartida y alternativa en las listas electorales, así como la necesidad de una articulación efectiva con otras mesas provinciales. Las mujeres radicales buscan implementar estos cambios para alcanzar una realidad más igualitaria y justa dentro del partido, y garantizar que su conducta sea sancionada según los protocolos establecidos.