La morosidad de los hogares ha alcanzado un punto crítico en Argentina, según revelan los datos del Banco Central. La subida de la inflación y los ajustes en el consumo han dejado a muchas familias con dificultades para realizar pagos de tarjetas y créditos personales.
El informe de Estabilidad Financiera del Banco Central confirma que la mora de préstamos ha llegado a un 7,8% del total, lo que representa un aumento significativo respecto al mismo mes del año anterior. Esto significa que muchos hogares están luchando por mantener su nivel de consumo y pagos.
La imposibilidad de sostener el consumo y los pagos se vuelve cada vez más insostenible en un contexto donde los ingresos reales están deprimidos. Los analistas y financieros expresan preocupación ante la tendencia, ya que supera incluso el promedio general y genera riesgo para los bancos.
La subida de al menos diez meses consecutivos en la morosidad familiar confirma una situación preocupante. Esto significa que los bancos enfrentan un riesgo activo y aumentan las provisiones, lo cual podría tener graves consecuencias para el sistema financiero argentino.