La Unión Cívica Radical (UCR) se encuentra sumida en una crisis política profunda tras aprobar el Presupuesto 2026, que elimina la obligación del Estado de destinar el 6% del PBI a educación. Este cambio ha desencadenado un fuerte descontento dentro del partido, particularmente entre los militantes que se sienten comprometidos con las tradiciones históricas de la UCR.
El acompañamiento legislativo al artículo 30 de la Ley de Leyes ha sido visto como una claudicación ante las demandas del gobierno y las políticas de ajuste. Esto ha llevado a un tono crítico hacia el liderazgo de Javier Milei, quien algunos consideran que está desviando la ideología del radicalismo a una posición más conservadora y neoliberal.
El documento presentado por el Foro Encuentro Reformista, con más de 1.800 firmas de personalidades, denuncia el cambio de paradigma “impuesto mediante coerción”. Esto ha generado un fuerte descontento dentro del partido, particularmente entre los militantes que se sienten comprometidos con las tradiciones históricas de la UCR.
La crisis interna en la UCR se profundiza a medida que se analiza cómo Milei está construyendo mayorías legislativas a través de la extorsión y la coerción política. Esto ha llevado a un tono crítico hacia su liderazgo dentro del partido, lo que complica el futuro político de la Unión Cívica Radical.