La estructura fue hecha a mano por Rúben Humberto Ortega y restaurada durante meses por su hijo. Volverá a funcionar este sábado.
Historia de esfuerzo y tradición local
Una tradicional atracción barrial volverá a recibir a los más chicos en la localidad de Llavallol. Se trata de una calesita artesanal que fue fabricada enteramente a mano por Rúben Humberto Ortega, excombatiente y héroe de la Guerra de Malvinas.
Tras un largo periodo de inactividad, el histórico juego mecánico fue sometido a un riguroso proceso de restauración que demandó varios meses de trabajo por parte de David, hijo del creador.
Reapertura al público
Luego de las tareas de puesta a valor de la estructura, la calesita abrirá formalmente sus puertas al público este sábado 8 de agosto, recuperando un espacio de recreación muy caro a los sentimientos de la comunidad local.