La Kindlifresserbrunnen, una fuente con una escultura de un ogro devorando niños en Berna, refleja siglos de miedos y prejuicios.
La Kindlifresserbrunnen, ubicada en la Plaza del Granero en Berna, es una fuente con una escultura de un ogro que devora niños.
Advertencia y prejuicios
La escultura refleja siglos de miedos y estigmas, transformándose de una simple advertencia moral a un símbolo de discriminación y controversia.
Símbolo controvertido
La Kindlifresserbrunnen se ha convertido en un símbolo controvertido en el corazón de la capital suiza.