El Parlamento japonés aprueba la creación de una agencia nacional de inteligencia, generando inquietud por posibles violaciones a la privacidad y falta de controles.
La Cámara Baja del Parlamento de Japón aprobó una ley para crear una agencia nacional de inteligencia. Esta medida, impulsada por la primera ministra Sanae Takaichi, ha generado críticas por la falta de controles y las posibles violaciones a la privacidad.
Críticas de la Oposición
El Partido Democrático Constitucional (PDC) ha manifestado su preocupación por la falta de control sobre la nueva agencia, advirtiendo que podría infringir los derechos humanos de la población.
Alarma de Organizaciones de Derechos Humanos
Organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han instado a Takaichi a adecuar la legislación a las leyes internacionales de derechos humanos y a la Constitución japonesa. Piden evitar términos vagos y garantizar la libertad de expresión.
Takaichi justifica la necesidad de fortalecer las capacidades de defensa e inteligencia de Japón, aludiendo a las amenazas de Corea del Norte y la situación en Ucrania.