La denuncia fue radicada por la propia administración del establecimiento tras constatar lesiones físicas en residentes a través de las cámaras.
Las autoridades de un establecimiento geriátrico decidieron radicar una denuncia penal y apartar de su cargo a un empleado luego de detectar graves situaciones de presunto maltrato físico contra dos mujeres adultas mayores residentes en el lugar.
Las sospechas y los videos
El accionar interno se activó de manera inmediata después de que varios familiares advirtieran lesiones sospechosas en los cuerpos de los abuelos. Ante estos avisos, la responsable del hogar procedió a revisar de forma minuciosa las filmaciones del sistema de cámaras de seguridad interno.
Medidas tomadas por el establecimiento
Tras constatar las agresiones en los registros fílmicos, la administración entregó el material a la justicia y desvinculó de forma instantánea al cuidador implicado, mientras avanzan las diligencias judiciales para esclarecer responsabilidades penales.