Un equipo de arqueólogos y paleontólogos del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, en conjunto con especialistas del CONICET, ha reportado un hallazgo de enorme valor histórico en las márgenes de la cuenca del Río Salado, en el centro de la Provincia de Buenos Aires. El descubrimiento se produjo de manera fortuita durante las tareas de excavación para una nueva obra hídrica provincial. Los restos hallados incluyen fragmentos de cerámica con decoraciones complejas, herramientas de piedra tallada y restos óseos que pertenecerían a asentamientos de pueblos originarios datados hace más de dos mil años.
La importancia de este sitio, bautizado preliminarmente como “Sitio Laguna Escondida”, radica en que ofrece evidencia inédita sobre las rutas de intercambio y la organización social de los grupos nómades que habitaron la pampa húmeda mucho antes de la llegada de los colonizadores europeos. Según los primeros análisis de laboratorio, la arcilla utilizada en la cerámica posee trazas minerales que sugieren un contacto comercial con poblaciones de las sierras cordobesas o del norte patagónico, lo que obligaría a reescribir parte de la historia precolombina de la región bonaerense.
Preservación patrimonial y estudio científico
“Estamos ante uno de los yacimientos más completos de la última década. La preservación de las piezas es excelente gracias a las condiciones del suelo en esta zona de la cuenca”, explicó la directora del equipo de investigación arqueológica. El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires dispuso la suspensión inmediata de las obras civiles en el perímetro del hallazgo para garantizar la protección del patrimonio nacional. Se ha establecido un cerco de seguridad y se está montando un laboratorio de campaña para procesar los materiales antes de que el cambio en las condiciones de humedad pueda dañarlos de forma irreversible.
El Ministerio de Infraestructura bonaerense confirmó que el trazado de la obra hídrica será modificado levemente para no afectar la zona de interés arqueológico, demostrando un compromiso institucional con el cuidado de la memoria histórica. Una vez finalizada la etapa de rescate, las piezas serán trasladadas a La Plata para su restauración y estudio detallado, tras lo cual se prevé la creación de un museo de sitio en la localidad vecina para fomentar el turismo cultural y la educación sobre nuestras raíces originarias. Este descubrimiento ha generado una gran repercusión en la comunidad científica internacional, que ya ha solicitado convenios de colaboración.
Se espera que los resultados definitivos del fechado por Carbono-14 estén disponibles en los próximos meses, permitiendo precisar la cronología exacta de los asentamientos. El hallazgo del Salado refuerza la necesidad de contar con protocolos de supervisión arqueológica obligatorios en todas las grandes obras de infraestructura que se realicen en el territorio bonaerense. La historia antigua de Buenos Aires sigue emergiendo desde las profundidades del suelo, recordándonos la profundidad temporal y la riqueza cultural de las comunidades que nos precedieron en el cuidado de estas tierras fértiles.