El fin de semana llegó a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con un regalo inesperado: un cielo despejado y soleado después de dos días de tormentas intensas. La capital argentina contuvo ayer una jornada de lluvias que nadie esperaba, con más de 20 mm en algunos sectores.
La intensidad de la lluvia sorprendió a muchos porteños, que apenas habían tenido tiempo de sacar los paraguas y las chaquetas impermeables. Pero ahora, con el sol brillando desde temprano por la mañana, es como si nada hubiera pasado.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, este fin de semana soleado será una breve pausa antes del regreso a la normalidad. La previsión indica que el buen tiempo durará solo unos días más, hasta que las lluvias y las tormentas vuelvan a tomar el control. Pero por ahora, los porteños pueden disfrutar de un fin de semana largo con un cielo despejado y soleado.