En la zona de La Salada, un grupo de 41 comerciantes denunció haber sido víctimas de una estafa millonaria. Según sus testimonios, se habrían aprovechado de la crisis laboral tras la clausura del predio ferial para engañar a los trabajadores con promesas de ayuda.
Los feriantes acusan a tres personas identificadas como W.G., J.R. y G.R., quienes se presentaban como contactos para “resolver” el conflicto. Sin embargo, resultó que ambas presentaciones eran falsas: la OITI, una organización creada en 2024 sin reconocimiento oficial ni inscripción, y el Sindicato Único de Trabajadores de Ferias de la República Argentina (SUTFRA), cuyo Secretario General se presentaba como J.R.
La denuncia también menciona amenazas y coacciones recibidas por parte de los presuntos responsables. Los feriantes habrían sido engañados con promesas de ayuda para recuperar sus puestos laborales después de la clausura del predio ferial, aprovechándose de su vulnerabilidad en medio de una crisis laboral.