Un nuevo foco ígneo volvió a encender las alarmas entre las empresas y los vecinos de la zona en Ezeiza, luego del incendio que devastó el polígono industrial Spegazzini siete días atrás. Una columna de humo denso comenzó a salir del interior de uno de los galpones de Logischem.
Los bomberos debieron intervenir para apagar el fuego y evitar nuevas explosiones. Entre escombros y estructuras colapsadas, la humareda complicó la visibilidad y generó temor por la seguridad de las instalaciones linderas.
Según relataron empleados del predio, todo comenzó por la mañana del viernes 14 cuando se produjo una pérdida de peróxido que, aseguran, no fue saneada correctamente. Esa falla habría provocado que la madera de los pallets se prendiera fuego y, al entrar en contacto con otras sustancias peligrosas como fósforo rojo y blanco —de los que había numerosos contenedores—, se desató la violenta explosión y la onda expansiva que se sintió hasta a 15 kilómetros a la redonda.
En los galpones afectados, bajo la supervisión del Ministerio de Medio Ambiente bonaerense, quedaron resguardados elementos de alta combustibilidad. Ahora, la presencia de estos materiales mantiene en vilo a todo el Polo Industrial.
Empresas afectadas y daños estructurales El fuego, que sorprendió a los trabajadores el viernes cerca de las 20, comenzó en la empresa Logística Fizbay (nombre comercial Logischem). Pero fue la explosión posterior la que arrasó con la mayoría de las 25 compañías del polígono.
La situación sigue siendo inestable a medida que se continúa investigando el origen de los incidentes. Las autoridades están trabajando en estrecha colaboración para determinar las causas y prevenir futuras catástrofes.