La noche de ayer en Morón se convirtió en un infierno para varios vecinos que tuvieron que refugiarse en sus casas mientras dos hombres armados disparaban hacia la calle. La situación fue tan caótica que incluso los propios delincuentes lograron escapar a pie, dejando atrás una moto robada y con el GPS activado.
La Policía no se quedó de brazos cruzados. Rápidamente tomaron las medidas necesarias para rastrear el vehículo sustraído, lo que llevó a la detención de los dos sospechosos en un barrio de Hurlingham. En este lugar, además de recuperar la moto robada, se logró obtener pruebas importantes contra los delincuentes.
La operación policial fue eficaz y permitió a las autoridades tomar cartas en el asunto. Los dos hombres detenidos tendrán que enfrentar las consecuencias de sus acciones, lo que sin duda será un alivio para la comunidad afectada por su comportamiento violento.