La región de Cusco atraviesa un escenario económico preocupante, según el Instituto Peruano de Economía (IPE). El Producto Bruto Interno (PBI) regional podría caer alrededor de 7% en 2025 debido a la parálisis de proyectos públicos y la lenta reactivación de sectores clave. Además, las visitas a Machu Picchu siguen 24% por debajo de los niveles previos a la pandemia.
El IPE alertó sobre la urgencia de reactivar los motores de inversión privada, especialmente en minería y turismo, áreas identificadas como estratégicas para la región. El potencial minero destaca en el análisis del IPE, con tres proyectos por US$3.300 millones que permitirían duplicar la producción anual de cobre y superar los niveles previos a 2014.
Economía de Cusco: un diagnóstico preocupante
El PBI de Cusco podría caer 7% en 2025 debido a la parálisis de proyectos públicos y la lenta reactivación de sectores clave. Este panorama adverso se refleja en los datos de la región, donde más de 3.000 proyectos permanecen abandonados o paralizados.
Un futuro incierto para Machu Picchu
Las visitas a Machu Picchu siguen 24% por debajo de los niveles previos a la pandemia, lo que afecta directamente al turismo y a la economía regional. La falta de inversión y la inseguridad generan incertidumbre para los visitantes.
Un llamado a la acción
El IPE alertó sobre la necesidad de reactivar los motores de inversión privada, especialmente en minería y turismo. El potencial minero es clave para impulsar el crecimiento económico y superar los retos actuales.
Conclusión
La economía de Cusco enfrenta un futuro incierto debido a la parálisis de proyectos públicos, la lenta reactivación de sectores clave y la baja actividad turística. La urgencia de reactivar los motores de inversión privada en minería y turismo es imperiosa para impulsar el crecimiento económico y superar los retos actuales.