En un juicio que cerró una página de la historia reciente de Ezeiza, cuatro jóvenes fueron condenados a seis años de prisión cada uno por su participación en un ataque en patota a un joven en la zona. El hecho ocurrió a la salida de un boliche y generó un gran revuelo mediático debido a su gravedad.
La investigación y el juicio correspondientes llevaron al tribunal a dictaminar la sentencia, que ahora marca el final de una etapa en la búsqueda de justicia para las víctimas. Otros casos similares también fueron llevados ante los tribunales, demostrando un esfuerzo por abordar y sancionar estos tipos de delitos.
La condena de seis años a cada uno de los cuatro jóvenes involucrados en el ataque busca ser un paso firme hacia la prevención de este tipo de actos violentos, al mismo tiempo que refleja la voluntad de las autoridades por hacer cumplir la ley y proteger a la comunidad.