En Ezeiza, un pueblo en el norte de la provincia de Buenos Aires, la vida cotidiana se ha vuelto un desafío para muchas familias. Los cortes de luz y la falta de agua son problemas crónicos que han sido denunciados por los vecinos durante meses. El pozo comunitario, que era la principal fuente de abastecimiento, no funciona adecuadamente, dejando a muchos sin acceso a este recurso básico.
Según las denuncias, los cortes de luz y baja tensión son frecuentes y afectan a muchas viviendas. Los vecinos afirman que han presentado numerosos reclamos a las autoridades locales, pero no han obtenido una respuesta satisfactoria. La falta de agua es particularmente grave, ya que el pozo comunitario es la principal fuente de abastecimiento para muchos.
El presidente del Concejo Deliberante, Ricardo Sosa Iglesias, aseguró que se está trabajando en la implementación de soluciones para resolver esta situación crítica. Sin embargo, hasta ahora no hay señales de que los problemas estén siendo resueltos. La espera por una solución adecuada es cada vez más larga y frustrante para las familias afectadas.