La noche del 31 y hasta esta mañana, la Ciudad llevó a cabo más de 5.000 controles de alcoholemia, lo que supone una cifra récord en un solo día. De estos testeos, 38 conductores dieron positivo para alcohol en sangre y se les retuvo la licencia de conducir. Esta tasa de positividad es del 0,77%, una disminución significativa con respecto al promedio anual de 2025 que fue del 0,97%.
Entre los casos más graves, se registraron 12 conductores con un dosaje mayor a 1 g/l de alcohol en sangre. Esto significa que quedan inhabilitados para manejar durante periodos que van desde 4 meses hasta 2 años. Además, hubo 26 casos de conductores con un dosaje entre 0,5 g/l y 0,99 g/l, lo que les implica una inhabilitación de 2 a 4 meses.
El dosaje más elevado se registró en un conductor con 2,62 g/l de alcohol en sangre. La realización de controles de alcoholemia busca reducir los incidentes fatales relacionados con el consumo de alcohol al volante. En este sentido, es relevante mencionar que durante todo 2025 se llevaron a cabo más de 490 mil controles.
La disminución progresiva en la tasa de positivos desde 1,76% en 2020 hasta 0,97% en 2025 refleja un esfuerzo por mejorar la seguridad vial.