El conflicto laboral en Sealed Air Quilmes continúa sin resolver, a pesar de una audiencia previa en el Ministerio de Trabajo bonaerense. La empresa ha despedido a 65 trabajadores, argumentando maximizar ganancias, aunque no hay evidencia de crisis o reducción en la actividad. El subdelegado del sindicato, Pablo Sellen, enfatizó que se justifican con mayores rentabilidades similares en otras locaciones. La negociación previa había rebajado los despidos de 97 a 45, pero luego aumentaron a 65 sin explicación lógica. Los trabajadores están parados desde el 5 de enero y buscan justicia por lo que consideran un trato injusto.
Argumentos controvertidos
La empresa sostiene que no hay crisis ni reducción en la actividad, pero los trabajadores objetan que se maximiza la rentabilidad a costa de empleados. La audiencia del 29 de diciembre resultó infructuosa ya que el sector patronal cambió su decisión sin motivo aparente.
Impacto en los trabajadores
Los despidos han sido difícilmente aceptables por los sindicatos y los afectados, quienes ven un claro ejemplo de priorizar las ganancias sobre la justicia laboral. Con el paro iniciado desde el 5 de enero, la situación se agrava cada día.
Esperanzas para una resolución justa
La comunidad sindical busca que la empresa y la autoridad pública trabajen juntos para encontrar un acuerdo justo. Se espera que los derechos laborales sean respetados y los empleados afectados puedan regresar a sus puestos de trabajo con dignidad. La situación es tensa, pero se mantiene la esperanza de una solución pacífica.