Después de 23 años de lucha, la Ciudad recuperó un edificio usurpado en San Telmo que había sido propiedad de la Asociación Ortodoxa Rusa. El inmueble de Carlos Calvo 538, con dos plantas y más de 10 habitaciones, fue ocupado ilegalmente desde 1999 por personas que se alojaban ocasionalmente tras la disolución de la Unión Soviética.
La historia de este edificio es compleja. A medida que pasaba el tiempo, las habitaciones fueron siendo tomadas y utilizadas para diferentes fines, incluyendo una asamblea barrial vinculada al Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD). El sacerdote Alejandro Iwaszewicz recordó: “La propiedad estaba ocupada desde hace muchísimo tiempo. Cuando se intentó recuperarla, las personas que la ocupaban comenzaron a romper cerraduras y a vender o alquilar espacios”.
Para Jorge Macri, el hecho de recuperar este edificio es una victoria del Estado de derecho. Alejandro Iwaszewicz también expresó su gratitud por la devolución, después de tantos años de lucha: “Hoy recuperar la vivienda me resulta muy gratificante y esperanzador”.