El cierre de la sucursal de Frávega en Temperley generó indignación entre las trabajadoras y los trabajadores, quienes al llegar por la mañana descubrieron la persiana baja y el local sin actividad. La empresa no emitió ninguna comunicación formal y dejó a su personal en la incertidumbre absoluta.
“Un acto de desprecio absoluto por quienes sostienen día a día el funcionamiento de la firma”, expresó Rubén Crosta, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Lomas de Zamora.
El gremio denunció que la medida se tomó de manera unilateral y sin contemplar los procedimientos legales.
Desde las primeras horas, dirigentes y delegados del sindicato se acercaron al local para acompañar al personal afectado y visibilizar el conflicto. Crosta encabezó la protesta y afirmó que la situación podría escalar aún más: “Tenemos información de que Frávega planea continuar con los despidos y estarían preparando el despido de 300 compañeros y compañeras en todo el país”.
Las y los trabajadores permanecieron frente al local, exigiendo respuestas y la defensa de sus puestos laborales. “No vamos a permitir que se vulneren nuestros derechos. Primero que den la cara y reincorporen a quienes dejaron en la calle de un día para el otro”, reclamaron durante la jornada.
Desde el sindicato explicaron que la empresa viene aplicando un proceso de reducción de personal y cierres parciales en distintas sucursales, sin diálogo previo con las organizaciones gremiales. La medida afectaría directamente a los empleados.