En lo que se considera el avance médico más importante del año en la Argentina, un equipo de científicos de la Facultad de Medicina de la UBA e investigadores del CONICET ha anunciado los resultados exitosos de una nueva técnica de inmunoterapia personalizada para el tratamiento de tumores sólidos avanzados. El hallazgo, publicado en las revistas científicas internacionales más prestigiosas, consiste en la modificación genética de las propias células de defensa del paciente para que reconozcan y ataquen selectivamente a las células cancerosas, sin dañar los tejidos sanos circundantes.
A diferencia de la quimioterapia tradicional, que ataca a todas las células del cuerpo, esta nueva terapia dirigida utiliza algoritmos de inteligencia artificial para mapear el genoma del tumor de cada paciente e identificar las mutaciones específicas. Luego, en laboratorios de alta complejidad situados en la provincia de Buenos Aires, se “entrenan” a los linfocitos T del paciente para que actúen como “misiles inteligentes” contra el cáncer. Las pruebas clínicas preliminares en pacientes con melanomas y cáncer de pulmón han mostrado una tasa de remisión completa superior al 70%, cifras que revolucionan el pronóstico de estas patologías en 2026.
Soberanía científica y medicina de precisión
“Estamos ante el inicio de una nueva era en la medicina oncológica nacional. El talento de nuestros investigadores nos permite ofrecer hoy una alternativa de cura que antes solo existía en la teoría”, afirmó el director del equipo de oncología molecular durante la presentación de los casos clínicos. El Gobierno Nacional ha declarado el proyecto de interés sanitario prioritario y financiará la construcción de una planta de procesamiento celular para que este tratamiento esté disponible en el sistema público de salud, asegurando que la tecnología de vanguardia no sea exclusiva de quienes pueden pagarla de forma privada.
Este logro científico posiciona a la Argentina como líder regional en bioingeniería y medicina traslacional, atrayendo el interés de instituciones médicas de todo el mundo para realizar ensayos conjuntos. La investigación fue posible gracias a una inversión sostenida del Ministerio de Ciencia y Tecnología y al aporte de fundaciones oncológicas que ven en esta técnica la solución definitiva a las resistencias terapéuticas. Los científicos destacaron que el desarrollo es íntegramente nacional, lo que reduce los costos de implementación a un 20% en comparación con tratamientos similares desarrollados en el exterior, garantizando la soberanía sanitaria del país.
Se espera que, tras la aprobación final de la ANMAT, el tratamiento comience a aplicarse de forma masiva en hospitales de referencia nacional y provincial durante el segundo semestre de 2026. Este hito no solo representa una victoria científica, sino también una esperanza tangible para miles de familias que luchan contra el cáncer. Argentina vuelve a demostrar que la inversión en ciencia básica y la excelencia académica universitaria son los motores que transforman la calidad de vida y el futuro de la sociedad, rindiendo honor a su tradición de premios Nobel y vanguardia médica mundial.