La noche del 1° de enero se convirtió en un día inolvidable para Juliana Medina y su bebé Luna. A las 2AM, mientras disfrutaba de festejos y pan dulce con familiares y amigos, Juliana sintió las contracciones y supo que el momento del nacimiento estaba cerca.
Con la ayuda de una amiga bombera voluntaria, Lucía, Juliana llamó a una ambulancia del SAME para trasladarla al Hospital Erill. La llegada de los profesionales fue rápida, pero lo que sucedió a continuación superó cualquier expectativa. En medio del viaje, Luna decidió nacer en la camilla de la ambulancia.
La mamá recuerda el momento con emoción: “Las contracciones eran tan repentinas que no hubo tiempo de salir por nuestros medios, sentía que nacía en casa literalmente”. La ayuda brindada por los profesionales del SAME fue crucial. Juliana agradece la paciencia y amabilidad del Dr. Jason Tovar y Manuel Coutiño, el chofer: “Fue un encuentro maravilloso en el que sin dudas ellos colaboraron muchísimo”.