En un partido de fútbol infantil entre equipos de Lanús, la tensión estalló en el Club Villa Pellerano cuando padre e hijo se involucraron en una pelea. Los chicos, de 6 años y pertenecientes a los equipos 1ro de Mayo y Villa Heredia, estaban compitiendo por un título que no solo significaba gloria para sus equipos sino también la satisfacción personal.
La escena fue testigo de varios espectadores, incluyendo un entrenador que intentó calmar la situación. Al final, uno de los involucrados fue llevado por su madre a recibir atención médica mientras el otro quedó bajo la supervisión de su padre, quien parecía abatido.
La intervención de la policía local no se hizo esperar, y tanto el padre como el niño fueron tomados declaración. Este incidente no solo sacudió al Club Villa Pellerano sino que también puso en evidencia la necesidad de programas educativos que enseñen a los jóvenes a manejar sus emociones en situaciones de competencia.
La tranquilidad volvió a reinar después del incidente, pero las implicaciones de esta pelea serán objeto de análisis por parte de las autoridades y los padres involucrados.