El año nuevo trae consigo cambios significativos en los servicios básicos que todos utilizamos cotidianamente. A partir de enero, las tarifas de colectivos experimentarán un aumento del 15%, lo que afectará directamente a quienes dependen de estos medios de transporte.
Este ajuste forma parte de una serie de subidas en diferentes servicios públicos. La luz eléctrica aumentará un 10% y el gas natural tendrá un alza del 12%. Además, la factura del agua también experimentará un aumento del 8%.
Las prepagas para transporte público no se quedarán atrás, ya que también verán una suba del 15%. Esta medida busca equilibrar los costos y mantener la calidad de los servicios. La decisión tiene en cuenta el impacto que podría tener en quienes más lo necesitan.
La relación entre el aumento de tarifas y la calidad de los servicios es compleja, pero hay un objetivo claro: garantizar una prestación óptima a pesar del ajuste económico.