Ante el aumento global de las amenazas digitales y el espionaje informático, el Gobierno de la Nación presentó oficialmente el Plan Nacional de Ciberdefensa Estratégica 2026. Esta política de Estado tiene como objetivo primordial resguardar la soberanía digital del país y proteger las infraestructuras críticas —como redes eléctricas, sistemas de provisión de agua, comunicaciones satelitales y bases de datos estatales— ante posibles ataques cibernéticos perpetrados por actores estatales o grupos de ciberdelincuencia organizada de alta sofisticación.
El plan incluye la creación del Centro Nacional de Respuesta a Incidentes Cibernéticos (CERT-Ar), una unidad de elite integrada por especialistas en seguridad informática, matemáticos y analistas de inteligencia que funcionará las 24 horas monitoreando el tráfico de las redes sensibles del Estado. Además, se destinará una partida especial de financiamiento para la actualización de los protocolos de encriptación de la banca pública y del sistema de salud nacional, que recientemente incorporó la historia clínica digital única para todos los ciudadanos bonaerenses y nacionales.
Soberanía digital y formación de especialistas
“La defensa de un país hoy también se juega en el ciberespacio. Estamos dotando a nuestras fuerzas y organismos de las mejores herramientas para prevenir el sabotaje digital”, destacó el ministro de defensa durante la conferencia de prensa. El programa contempla también una alianza estratégica con universidades nacionales para la creación de la carrera de Ingeniería en Ciberseguridad Nacional, buscando formar a 1.000 nuevos especialistas por año para cubrir la demanda tanto del sector público como privado. Argentina busca así posicionarse como un referente regional en materia de seguridad informática y protección de datos personales.
Un componente clave del plan es la modernización de la Ley de Inteligencia y de la Ley de Protección de Datos, adaptándolas a las nuevas tecnologías de inteligencia artificial que utilizan los atacantes. Se establecerán convenios de cooperación internacional con organismos de ciberdefensa de la Unión Europea y otros países aliados para compartir alertas tempranas sobre malware y vulnerabilidades críticas de “día cero”. El presupuesto asignado para esta primera etapa supera los 200 millones de dólares, destinados principalmente a la compra de servidores de alta seguridad y al desarrollo de software nacional de defensa proactiva.
Especialistas en tecnología celebraron la medida, señalando que la falta de una estrategia centralizada de ciberdefensa era una vulnerabilidad histórica de la Argentina. Con este plan, el país da un paso adelante en su preparación para los conflictos del siglo XXI, donde la información y la integridad de los sistemas digitales son tan importantes como el control del territorio físico. El Plan Nacional de Ciberdefensa 2026 es, según sus creadores, la base necesaria para una sociedad digital segura, confiable y plenamente integrada al mundo moderno, protegiendo el derecho a la privacidad y la estabilidad de los servicios esenciales de todos los argentinos.