La provincia de Buenos Aires está en alerta epidemiológica por sarampión después de confirmarse cuatro casos en una familia uruguaya que viajó por Bolivia y distintos puntos del país. La noticia no sorprende a los equipos sanitarios provinciales, que advierten sobre coberturas de vacunación muy bajas en múltiples distritos.
La subsecretaria de Planificación Estratégica en Salud bonaerense, Leticia Ceriani, cuestionó la ausencia de campañas nacionales destinadas a reforzar la vacunación y la prevención de enfermedades inmunoprevenibles. La situación se complica con el inicio de la temporada de verano, cuando el mayor movimiento de personas incrementa la posibilidad de que más casos puedan surgir.
El Ministerio de Salud bonaerense puso en marcha un operativo de rastreo de contactos para identificar a los pasajeros que compartieron micros con los casos positivos. La tarea es considerada “muy costosa y dificultosa” debido a la necesidad de acceder a los listados de las empresas y realizar llamados de seguimiento diarios.
La reintroducción del virus en el país es una preocupación real, especialmente en un contexto regional donde varios países de Sudamérica registran una caída sostenida en la inmunización. Los equipos sanitarios provinciales buscan coordinarse con las autoridades nacionales para abordar la situación y evitar la reintroducción del virus en el país.
La falta de vacunación es un problema crítico, especialmente cuando se trata de enfermedades como el sarampión que pueden tener consecuencias graves. La provincia de Buenos Aires está tomando medidas para prevenir la propagación del virus, pero la situación requiere una respuesta más amplia y coordinada a nivel nacional.
La temporada de verano es un momento crítico para la salud pública en Argentina, con el aumento del tráfico de personas y la posibilidad de que más casos de sarampión puedan surgir. Los equipos sanitarios provinciales están trabajando arduamente para identificar a los contactos y prevenir la propagación del virus.
La reintroducción del sarampión en Argentina sería un golpe duro para el sistema de salud pública, especialmente después de años de esfuerzos para controlar la enfermedad. La situación requiere una respuesta inmediata y coordinada a nivel nacional para evitar la propagación del virus y proteger la salud de la población.