La Frontera, una franja de playa virgen ubicada al norte de Pinamar, es conocida por sus 7 kilómetros de extensión arenosa y su peligrosidad. Los vehículos como cuatriciclos, camionetas 4×4 y UTVs son los protagonistas del lugar, pero a lo largo de estos kilómetros los corredores seguros están identificados con postes de madera de un metro, sin embargo, los vehículos acceden frecuentemente a áreas prohibidas.
Según guardavidas entrevistados, solo existe un espacio de 80 metros que se mantiene libre de infractores gracias a su custodia directa. El resto es vía libre y el control formal recae en parte en puestos de Prefectura, cuyos efectivos patrullan únicamente el área marítima entre las 10 y las 18 horas.
La zona incluye áreas de acceso por tierra y dunas hacia la Ruta Provincial 11, límite con General Madariaga que demarca el final de los balnearios urbanizados. La combinación de arena, velocidad y médanos hace de este lugar particularmente peligroso, lo que ha llevado a múltiples accidentes y muertes.
Los guardavidas mencionan que la falta de control en estas zonas aumenta el riesgo y pone en peligro la vida de los conductores y espectadores. A pesar del riesgo, algunos vehículos continúan accediendo a La Frontera, ignorando las restricciones y aumentando aún más el peligro.
La falta de control y la combinación de factores como arena, velocidad y médanos hacen que esta área sea particularmente peligrosa. Los guardavidas expresan su preocupación por mantener seguras estas áreas accesibles para garantizar la seguridad de todos los usuarios.