En los últimos 16 años, Lomas ha ido reconstruyendo su historia a través de una serie de instantes vividos por sus vecinos. Uno de esos momentos fue la despedida colectiva que se organizó para Roberto Sánchez, conocido como Sandro, quien había sido un miembro más de la comunidad. La gente se reunió para compartir historias y recuerdos sobre este hombre querido, reconstruyendo así su conexión con él.
A través de ese cuento, los vecinos de Lomas rescataron el espíritu de unión que caracteriza al barrio después del fallecimiento de Sandro. La narrativa pone en valor la importancia de compartir experiencias y emociones compartidas entre los vecinos, creando así un vínculo más profundo entre ellos.
La historia recuerda a Sandro como una figura querida por todos, y el cuento escrito por sus vecinos es un tributo a su legado. En él se refleja la esencia de la conexión que los unió a él, y que ahora sigue siendo un elemento fundamental en la identidad del barrio.