En un movimiento estratégico para la industria nacional, el Gobierno anunció la construcción de la primera mega-fábrica de baterías de litio en el Parque Industrial de General Pueyrredón, cerca de la ciudad de Mar del Plata. El proyecto, fruto de una alianza entre el Estado nacional, la Universidad Nacional de La Plata y un consorcio de inversores privados, representa una inversión de 500 millones de dólares y busca cerrar la cadena de valor del litio en territorio argentino, pasando de la extracción de materia prima en el norte a la producción tecnológica de alto valor en la provincia de Buenos Aires.
La planta contará con una superficie de 20.000 metros cuadrados y estará equipada con tecnología de punta para la fabricación de celdas de ion-litio destinadas principalmente a la industria automotriz y al almacenamiento de energías renovables. Se estima que la fábrica generará más de 1.000 empleos directos de alta calificación técnica y otros 3.000 indirectos en la red de proveedores regionales. Esta radicación estratégica en la costa atlántica facilita la logística de exportación hacia los mercados de Brasil y Europa a través del Puerto de Mar del Plata.
Soberanía tecnológica e impacto ambiental positivo
“Estamos dejando de ser solo exportadores de suelo para ser exportadores de conocimiento y tecnología. Este es el camino hacia el desarrollo real de la Argentina del 2026”, destacaron las autoridades durante la firma del convenio de radicación. La fábrica operará bajo estándares de cero emisiones, utilizando energía provista por los parques eólicos de la zona y un sistema de reciclado de agua de proceso. Además, se creará un centro de investigación aplicada dentro del predio para desarrollar nuevas generaciones de baterías basadas en sodio, buscando reducir la dependencia de insumos importados.
El impacto para la región será masivo, impulsando la creación de nuevas carreras técnicas en las universidades locales y dinamizando la industria metalmecánica y plástica proveedora de los componentes de las carcasas de las baterías. La producción inicial está prevista para el segundo semestre de 2027, con el objetivo de abastecer a la creciente flota de transporte público eléctrico que se está implementando en las principales ciudades del país. El proyecto también contempla una planta de reciclaje de baterías usadas para recuperar el litio y cobalto, asegurando la sostenibilidad ambiental de la industria a largo plazo.
Los especialistas internacionales han señalado a este proyecto como un hito para Sudamérica, posicionando a la Argentina como un competidor serio en el mercado global de la electromovilidad. La estabilidad de la inversión está garantizada por un marco legal de incentivos a la industria del conocimiento. Con esta fábrica, General Pueyrredón se convierte en el epicentro de la tecnología energética nacional, atrayendo inversiones complementarias en infraestructura y servicios tecnológicos. La soberanía energética y tecnológica argentina da hoy un salto cualitativo que definirá el perfil productivo del país en las próximas décadas.