La Municipalidad de San Fernando, en el marco de su política de preservación ambiental, inauguró el primer Corredor Biológico y Educativo del Delta inferior. Este proyecto consistió en la recuperación de 40 hectáreas de humedales nativos que habían sido afectados por especies exóticas invasoras. Tras un año de tareas de remediación ambiental, el espacio vuelve a lucir su vegetación autóctona de ceibos, juncos y sauces, convirtiéndose en un refugio vital para la fauna local y un nuevo atractivo para el turismo ecológico en la Zona Norte.
La infraestructura para visitantes fue diseñada bajo estándares de mínimo impacto, utilizando pasarelas elevadas de madera de pino tratada que permiten recorrer la zona de bañados sin afectar el suelo ni interrumpir el flujo del agua. El circuito cuenta con estaciones de observación de aves, equipadas con cartelería informativa sobre las más de 150 especies que habitan el área, y muelles públicos para el acceso seguro de embarcaciones livianas como kayaks y canoas. Esta iniciativa busca reconectar a los vecinos con el ecosistema fluvial de una manera respetuosa y consciente.
Preservación del Delta y educación ambiental
“El Delta es nuestro mayor tesoro natural y protegerlo es una obligación generacional. Estamos demostrando que se puede fomentar el turismo sin destruir el equilibrio ecológico”, destacó el intendente durante la recorrida inaugural por los nuevos senderos. El corredor contará con la presencia permanente de guardaparques municipales capacitados en primeros auxilios y rescate de fauna silvestre. Además, se estableció un centro de visitantes donde se dictarán talleres de flora nativa y fotografía de naturaleza para grupos escolares y turistas.
Para garantizar la sustentabilidad del proyecto, se ha prohibido el uso de plásticos de un solo uso dentro de la reserva y se instalaron sistemas de compostaje para los residuos orgánicos generados por el centro de visitantes. El financiamiento de la obra provino de una articulación entre el municipio y fundaciones internacionales dedicadas a la conservación de humedales. Los prestadores turísticos de la zona ya han comenzado a ofrecer paquetes que incluyen la visita al corredor biológico, impulsando la economía local basada en servicios de calidad y respeto al medio ambiente.
Se espera que este corredor sirva como modelo para otros distritos ribereños que buscan valorizar sus recursos naturales. Los biólogos que supervisaron la obra señalaron que la recuperación de este espacio ayuda a regular las mareas y mejora la calidad del aire en toda la región metropolitana. Con esta inauguración, San Fernando reafirma su identidad como capital nacional de la náutica y la naturaleza, invitando a todos los bonaerenses a descubrir la riqueza oculta de sus islas bajo una mirada de protección y futuro sustentable.