La Misa de Nochebuena en la Parroquia Santa Ana de Glew se celebró con una procesión del Niño Jesús y canto del Gloria criollo. Un pesebre a tamaño real también formó parte de las actividades religiosas. La celebración fue organizada por el grupo parroquial, que trabajó para hacer de la noche un evento inolvidable para los feligreses.
La procesión del Niño Jesús fue liderada por representantes de las diferentes cofradías y grupos parroquiales. El canto del Gloria criollo reunió a toda la comunidad en un momento de devoción y alegría. La presencia del pesebre a tamaño real añadió un toque especial a la celebración, recordando la importancia de la tradición y el espíritu navideño.
El grupo parroquial trabajó incansablemente para garantizar que todos los detalles estuvieran en su lugar. La misa se llevó a cabo con la participación activa del párroco, quien impartió una lección inspiradora sobre el significado de la Navidad y la importancia de compartir este momento con la comunidad.
La celebración no solo fue un tributo al espíritu navideño, sino también un testimonio de la capacidad de la comunidad para unirse en torno a una causa común. La Parroquia Santa Ana de Glew demostró que incluso en momentos difíciles, la fe y el amor pueden ser fuerzas transformadoras.
La Misa de Nochebuena fue un hito significativo en la vida parroquial de Santa Ana de Glew. Los feligreses se sintieron unidos en su devoción y celebración del nacimiento del Niño Jesús, recordando que la verdadera espiritualidad radica en la conexión con los demás y en el amor fraternal.