El oficialismo defiende su programa económico en medio de indicadores adversos y tensiones internas con sus principales aliados.
Gira internacional y cuestionamientos financieros
En medio de un raid internacional que incluyó Manhattan, Buenos Aires y París, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el rumbo de la gestión al afirmar que el país no quiere volver al pasado, mientras que el presidente Javier Milei insistió en que las dificultades derivan de percepciones erróneas de los mercados. Sin embargo, informes de entidades financieras y consultoras como JP Morgan advirtieron sobre una profundización de la recesión, la caída de la actividad y un incremento de la pobreza, situando al riesgo país en 655 puntos básicos.
Fricciones internas y el rol de los aliados
Las dificultades económicas también generaron diferencias dentro del espacio oficialista. La senadora Patricia Bullrich se distanció públicamente de la estrategia oficial durante el Coloquio de IDEA, al reclamar mayor velocidad en los cambios y señalar la necesidad de compatibilizar el crecimiento de sectores exportadores con la situación de la industria, la construcción y el comercio internos, elementos que reavivan el debate sobre el rumbo económico actual.