La condenada a muerte Christa Pike fue hospitalizada tras fallar dos inyecciones letales con pentobarbital en una prisión de máxima seguridad de Tennessee.
Fallo en la ejecución y traslado al hospital
La reclusa de Tennessee Christa Pike, de 50 años, fue trasladada de urgencia a un hospital tras sobrevivir a un intento de ejecución mediante dos inyecciones letales. Su equipo legal presentó una moción de emergencia durante el procedimiento, señalando que la interna había perdido la conciencia pero aún presentaba ritmo cardíaco.
El intento de aplicación se llevó a cabo en el Instituto de Seguridad Máxima de Riverbend, en Nashville. Según los reportes periodísticos, se le administraron dos dosis del químico pentobarbital y se cerró la cortina de la sala de testigos en dos oportunidades.
Reacciones y revisión del protocolo
El gobernador de Tennessee, Bill Lee, ordenó una revisión exhaustiva e independiente para esclarecer lo sucedido durante el procedimiento fallido. Por su parte, la defensa de Pike cuestionó duramente la validez del protocolo estatal, señalando problemas en el acceso venoso y la degradación del fármaco.
Pike cumplía condena a muerte tras ser sentenciada en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, ocurrido cuando la acusada tenía 18 años.