A los 38 años, una diseñadora de interiores resignificó el antiguo garaje que su padre utilizaba para levantar paredes cuando ella era niña.
Una diseñadora de interiores residente en la ciudad de La Plata llevó adelante una impresionante obra de transformación sobre un galpón abandonado que su padre utilizaba como garaje, logrando convertirlo en la vivienda que siempre imaginó.
Un proyecto con historia familiar
El espacio guarda un fuerte vínculo afectivo para la protagonista, Antonella Latini de 38 años, quien de pequeña acompañaba a su padre a los 5 años mientras él levantaba las paredes y el tinglado del lugar.
Resignificación del espacio
Tras el fallecimiento de su padre, la profesional decidió intervenir arquitectónicamente el inmueble para devolverle una identidad propia. El resultado final combinó la estructura original del taller mecánico con un diseño habitacional moderno y funcional.