Tras las devastadoras riadas, cientos de cuerpos y restos humanos permanecen a la espera de ser reconocidos por sus familias.
Búsqueda desesperada entre fotografías y restos
Casi 800 cuerpos y restos humanos han sido recuperados en todo Nepal tras las devastadoras inundaciones y deslizamientos de tierra. Las morgues, como la de Katmandú, han superado ampliamente su capacidad, obligando a las autoridades a exponer fotografías de rostros, prendas y detalles particulares para que los familiares puedan reconocer a los desaparecidos.
Colapso forense y entierros masivos
La llegada continua de cadáveres en estado de descomposición y fragmentados ha llevado a las autoridades a tomar muestras de ADN y registros dentales. Ante la saturación, en lugares como Chitwan se inició el entierro masivo de cuerpos no identificados, cada uno asociado a un código único para permitir una eventual identificación futura.