La empresa, con más de 1.000 locales en todo el país, contrató a una entidad bancaria para analizar alternativas de desinversión en el mercado argentino.
Caída del consumo y búsqueda de comprador
Una importante cadena de supermercados con presencia masiva en Argentina, que opera una red superior a las 1.000 sucursales, inició gestiones para evaluar la venta de sus operaciones en el mercado local.
Para llevar adelante este proceso, la compañía encargó al banco Santander la exploración de alternativas comerciales. La decisión se inscribe en un escenario económico atravesado por la contracción del consumo y balances financieros negativos.