Revelan detalles sobre la vida de Lívia Sousa y su hija tras el asesinato del empresario y heredero de Yoki a manos de Elize Matsunaga.
El caso y su impacto judicial
El empresario Marcos Matsunaga, heredero de Yoki, adquirió trágica notoriedad cuando su esposa, Elize Matsunaga, le quitó la vida en su apartamento de São Paulo el 19 de mayo de 2012. Elize fue condenada a 16 años de prisión, accedió al régimen abierto en 2022 y actualmente lleva una vida discreta, mientras mantiene una disputa judicial por la custodia de su hija con los padres de la víctima.
La historia de la primera esposa
Antes de casarse con Elize, Matsunaga estuvo casado con Lívia Sousa, una exempleada de la fábrica con quien tuvo una hija. Según el biógrafo Ulisses Campbell, Lívia se encargaba de administrar los bienes inmobiliarios de su exmarido. Tras la separación, tras advertir a Elize sobre el comportamiento del empresario, Lívia volvió a su vida anterior, enfrentándose además a una baja pensión alimentaria y a diversas irregularidades financieras descubiertas tras la muerte de Matsunaga.