En apenas ocho días, el distrito quedó atravesado por tres crímenes de extrema violencia. Primero, un hombre fue ejecutado y quemado dentro de un carro en Fuerte Apache. Luego, un joven policía fue asesinado mientras patrullaba el mismo barrio. Finalmente, un efectivo federal murió a manos de motochorros en Loma Hermosa.
Tres escenas, tres homicidios y una misma geografía. En poco más de una semana, Tres de Febrero quedó marcado por una sucesión de hechos violentos que comenzó en el interior de Fuerte Apache, continuó con el asesinato de un policía bonaerense y terminó con otro efectivo muerto durante un robo en Loma Hermosa.
La secuencia comenzó el lunes 13 de julio, cuando vecinos del barrio Ejército de los Andes, conocido popularmente como Fuerte Apache, alertaron sobre un carro de mano que se estaba incendiando en inmediaciones del Nudo 6.
Cuando los efectivos lograron apagar las llamas, encontraron en su interior el cuerpo completamente calcinado de un hombre.
Las primeras imágenes analizadas por los investigadores mostraron a dos personas con el rostro cubierto trasladando el carro hasta el lugar. Luego lo habrían abandonado y prendido fuego.
En un primer momento no estaba claro si la víctima había muerto como consecuencia del incendio. Sin embargo, la autopsia reveló posteriormente que el hombre había sido asesinado de un disparo en la cabeza antes de que su cuerpo fuera quemado.
Un familiar logró reconocerlo por sus tatuajes, aunque la Fiscalía continuó realizando estudios para confirmar oficialmente su identidad. La principal hipótesis apunta a un posible ajuste de cuentas, pero la investigación todavía no determinó judicialmente si la víctima estaba vinculada al narcotráfico.

CINCO DÍAS DESPUÉS, MATARON A UN POLICÍA EN EL MISMO BARRIO
La violencia volvió a golpear Fuerte Apache el sábado 18 de julio.
Cerca de las 9 de la mañana, efectivos de la Fuerza Barrial de Aproximación realizaban un recorrido preventivo a pie por las inmediaciones del Nudo 1 cuando intentaron identificar a un grupo de personas.
Según la reconstrucción inicial, uno de los sospechosos se resistió, sacó un arma y comenzó a disparar contra los agentes antes de escapar.
Alan Fabián Molina, de 30 años, recibió dos impactos: uno en la zona axilar derecha y otro en la cintura. Ambos proyectiles ingresaron por sectores que no estaban protegidos por el chaleco antibalas.
Sus compañeros lo trasladaron de urgencia al Hospital Ramón Carrillo, pero el joven policía ingresó inconsciente y murió poco después.
Molina había entrado a la Policía Bonaerense en febrero, había sido padre recientemente y vivía en Tres Arroyos. Pese a residir a unos 500 kilómetros, había sido destinado a cumplir funciones en Tres de Febrero.
El ataque ocurrió apenas cinco días después del hallazgo del cuerpo ejecutado e incinerado dentro del mismo complejo habitacional. Hasta las últimas informaciones publicadas, el autor de los disparos continuaba prófugo.
EL TERCER CRIMEN: MOTOCHORROS MATARON A UN FEDERAL
La seguidilla tuvo un nuevo capítulo durante la noche del lunes 20 de julio, esta vez en Loma Hermosa.
Alrededor de las 20:15, un efectivo de la Policía Federal Argentina que se encontraba de franco circulaba en motocicleta por el cruce de Mariquita Sánchez de Thompson y Gabino Ezeiza.
Dos motochorros lo interceptaron. De acuerdo con las imágenes registradas por cámaras de seguridad, uno de los delincuentes realizó un disparo para obligarlo a detenerse.
El policía bajó de la moto y comenzó a retroceder mientras era apuntado. El atacante le quitó un bolso y, cuando el efectivo aparentemente intentó extraer su arma reglamentaria, le disparó a quemarropa.
Los delincuentes dejaron el bolso tirado en la calle y escaparon con la motocicleta. La víctima sufrió heridas gravísimas y murió en el lugar.
Horas después, la Policía aprehendió en el barrio Puerta 8 a un sospechoso que llevaba prendas similares a las utilizadas por uno de los atacantes. Su posible participación quedó bajo análisis de la Justicia.
TRES HOMICIDIOS QUE EXPONEN UNA ESCALADA DE VIOLENCIA
Entre el primer hallazgo y el último asesinato transcurrieron solamente ocho días.
El 13 de julio apareció un hombre ejecutado e incinerado en Fuerte Apache. El 18 fue asesinado Alan Molina mientras patrullaba el mismo barrio. El 20, un policía federal murió durante el robo de su moto en Loma Hermosa.
Aunque las investigaciones no establecieron que los tres casos estén directamente conectados, la cercanía temporal y territorial expone una preocupante escalada de violencia en Tres de Febrero.
Dos de los crímenes ocurrieron dentro de Fuerte Apache y los otros dos fallecidos eran integrantes de fuerzas de seguridad.
En apenas una semana, el distrito pasó de un presunto ajuste de cuentas ejecutado con extrema crueldad al asesinato de dos policías, uno mientras cumplía funciones y otro cuando regresaba a su vida cotidiana.
Tres investigaciones permanecen abiertas. Tres familias esperan respuestas. Y un partido entero vuelve a quedar en alerta frente a una violencia que parece no encontrar límites.