El mandatario nicaragüense descartó futuros comicios durante la conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista, buscando bloquear el acceso al poder de la oposición.
Fin de la alternancia en el poder
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, afirmó este domingo que no volverá a haber elecciones en el país. Durante un acto en Managua, el mandatario sostuvo que el objetivo es evitar que la oposición pueda acceder al gobierno a través de las urnas.
Ortega, quien gobierna desde 2007, anunció que la Asamblea Nacional trabajará en la aprobación de leyes para levantar un “muro” contra los sectores opositores, a quienes calificó de “golpistas” y “vendepatria”.
Críticas internacionales y contexto
Diversas organizaciones, como el colectivo Nicaragua Nunca Más, denunciaron que el país carece de Estado de derecho tras el cierre de más de 5.600 entidades civiles y la cancelación de partidos políticos. Por su parte, el mandatario también arremetió contra Estados Unidos, al que acusó de intentar dominar a los pueblos para apropiarse de sus riquezas, citando como ejemplo la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro.
La situación en Nicaragua ha generado preocupación internacional, con organismos como la ONU y la OEA criticando las enmiendas constitucionales que extendieron el periodo presidencial a seis años, consolidando la figura de Ortega y de su esposa, Rosario Murillo.