Martes, 11 Junio 2019 09:54

Comprimidos sueltos

Así se compran los remedios en medio de la crisis. ¿Me vende una pastillita?

Si hay una realidad indiscutible es que los jubilados tienen un consumo mayor de medicamentos que el resto de la población y es a ellos a quienes la crisis los está golpeando por demás. Tal es así que la mayoría ya pasó de pedir genéricos, a pedirlos por tableta o hacerlo por unidad. El panorama es preocupante.

 

El aumento de precios "obliga a mucha gente a pedir comprimidos sueltos" publica 'Crónica' y, asegura, es un "peligro" ya que "desaparece el control de vencimientos" y "se pone en riesgo a los enfermos".

Aclara que "este fenómeno se registra en los sectores más pobres y entre los jubilados", y que "el Colegio de Farmacéuticos de Córdoba informó ayer que en lo que va del año los remedios acumulan 32% de suba y los clientes piden cada vez con mayor frecuencia comprimidos sueltos en vez de las cajas completas".

 

Las entidades que representan el área metropolitana de Buenos Aires manifiestan la misma problemática.

Entre enero y mayo la suba general de precios fue cercana al 15%, según el Indec, pero los medicamentos parecen haber sufrido el doble alza. Ya en 2018, el incremento de precios rondó el 70%.

 

Según el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), el precio de los medicamentos aumentó un 270% en el promedio acumulado entre noviembre de 2015 y mayo de 2019.

 

En base a un relevamiento de precios sobre una canasta de 123 productos de diversas características, marcas, función y origen, el informe de la UNDAV advierte que al menos 8 de cada 10 medicamentos relevados triplicaron sus precios en los últimos tres años.

 

En ese sentido, el documento universitario aclara que "el grupo de los trabajadores pasivos es uno de los más expuestos respecto de esta urgente situación" y amplía: "la suba de precios de los últimos tres años y medio, más la baja de cobertura de medicamentos gratuitos, afectó fuertemente los niveles de ingreso disponible de esta población de riesgo".

 

En el relevamiento de precios de los 5 medicamentos genéricos más importantes, el informe de la Universidad de Avellaneda revela un aumento promedio de un 257,4% con subas de hasta 308% en el caso del propinox.

 

"El aumento en el precio de los medicamentos es la muestra del estado actual de la salud en Argentina, aún más inconveniente al considerar que las principales alzas se registran en los fármacos de consumo masivo", apunta el informe.

 

Pero los cambios bruscos de precios en el sector afectan principalmente a los jubilados, que no solo tienen un consumo mayor sino que además sufrieron una baja significativa en su poder adquisitivo.

 

El director general del Colegio de Farmacéuticos y Bioquímicos de la ciudad de Buenos Aires, Claudio Ucchino, sostuvo  que "en las farmacias no se vende por comprimido. Es un peligro porque no hay forma de saber el vencimiento ni el origen. Sí ocurre en algunos mercados, en los kioscos o en internet. Lo seguro siempre es la farmacia", subrayó.

 

"Lo que está ocurriendo debido a la crisis económica es que para que el paciente tenga acceso al medicamento, si no puede pagar la caja entera, le damos un blíster y le guardamos la cajita con su nombre. Como que se lo vamos fraccionando a medida que tiene el dinero, pero le damos su propia caja para que tenga un seguimiento. Eso se da en farmacias de barrio para que no se interrumpa el tratamiento y para que la gente ante la adversidad no se quede sin medicación. Es en la farmacia de barrio donde hay mayor interacción entre el vecino y el farmaceútico", concluyó.

 

Marcelo Peratta, titular del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB), coincidió en que "la crítica situación económica" que se vive a nivel nacional llevó a que el cliente "no compre los medicamentos que necesita o lo haga en forma fraccionada".

 

 

Para el titular de SAFYB, la solución que evitaría que la gente "compre de más y luego se automedique o tire los remedios", sería que los laboratorios implementen la producción "a granel". Es decir, dejar de distribuir en cajas y permitir al fármaco repartir la ración a cada paciente de forma personalizada, en base a la receta previa de un médico. "El sindicato lleva años presentando este proyecto a la Anmat pero no hay respuesta", concluyó Perrata.

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