Martes, 02 Julio 2019 09:52

Dos policías fueron detenidos por la muerte de Diego

 

Son dos oficiales del Comando de Patrullas de Tres de Febrero de la Bonaerense que participaron del crimen del joven Diego Cagliero. Se comprobó que entre los dos dispararon 12 veces contra la camioneta en la que viajaba la víctima.

Ya habían sido desafectados de la Policía Bonaerense, pero desde el viernes pasado, el oficial Rodrigo Canstatt y el oficial subinspector Sergio Darío Montenegro, ambos del Comando de Patrullas de Tres de Febrero, están detenidos.

La Justicia encontró suficientes pruebas para considerarlos sospechosos de haber actuado como asesinos y no como policías durante una persecución ocurrida a fines de mayo en la localidad de Martín Coronado, tras la cual terminó muerto el joven Diego Cagliero, de 30 años.

La fiscal Gabriela Disnan, que investiga los hechos sucedidos el 19 de mayo, consideró que Castatt, de 25 años y con apenas más de un año de antigüedad en la fuerza, disparó al menos 10 veces contra la camioneta en la que viajaba Cagliero junto a siete amigos, tras ser denunciados por el encargado de un supermercado por supuestamente haber robado bebidas alcohólicas.

El oficial está imputado por el delito de homicidio agravado, ya que se comprobó a través de pericias que las balas que salieron de su arma terminaron con la vida de Cagliero.

Montenegro, de 34 años y 11 de antigüedad en la Bonaerense, está acusado de homicidio agravado en grado de tentativa porque los análisis del episodio determinaron que los proyectiles que él disparó durante la persecución hirieron al joven Mauro Tedesco, que también estaba en la camioneta junto a la víctima fatal.

Para Disnan, según el documento con el que pidió la detención, ambos policías actuaron "con conocimiento y previsión del resultado que su accionar podía provocar en los ocupantes del rodado" y de todas maneras dispararon.

Personal de la Auditoría General de Asuntos Internos de la Policía Bonaerense, dependiente del Ministerio de Seguridad, realizó el viernes pasado las detenciones solicitadas por la fiscal.

La Policía Bonaerense había comunicado el hecho como un tiroteo entre el grupo de amigos que iba en la camioneta y la Policía. Pero los jóvenes no efectuaron disparos; se comprobó que las armas halladas en el vehículo donde iban ellos -una camioneta perteneciente a la empresa Aysa, que no tiene ventanillas- no fueron utilizadas y la sospecha es que fueron plantadas por los policías cuando notaron que no se trataba de un grupo de delincuentes.

Ya era tarde. La Bonaerense, desplegada con cinco patrulleros, había disparado ya 12 veces. "En la escena del hecho no se encontró otra vaina ni otra bala que no fuera de los policías", remarcó a Infobae el abogado de la familia Cagliero, Fernando Sicilia.

"Este es un paso más en una lucha judicial que recién comienza, seguimos reclamando para que se lleve este proceso a su fin, con juicio y castigo a los responsables de esta verdadera masacre, en la que perdimos a un amado hijo, hermano, sobrino, primo, amigo, novio y futuro padre", comunicó su familia, tras la detención.

Cagliero esperaba un hijo y unos días después de ser asesinado tenía turno con los médicos para conocer el sexo de su bebé en gestación.

El día de los hechos, el grupo de amigos había estado unos 40 minutos antes del episodio en un supermercado, donde tuvo un altercado con los empleados del lugar. Venían del velatorio de un amigo y algunos de ellos intentaron llevarse unos productos pero finalmente, según los testimonios de los implicados ante la fiscal, y los videos registrados en las cámaras de seguridad, los devolvieron.

Lo cierto es que el custodio del lugar dio aviso al 911 y en plena avenida Márquez, un domingo al mediodía, los esperaron con un numeroso grupo de patrulleros que encerraron a la camioneta, cuyo chofer intentó esquivarlos, lo que habría desencadenado la ola de plomo de la Policía.

"En ningún momento antes de que me intercepten sentí que me venían persiguiendo, yo iba a la velocidad permitida en la avenida", dejó asentado en su declaración Ängel, el amigo de Cagliero que manejaba la camioneta.

La fiscal le preguntó si esquivó el patrullero y él respondió que sí "porque se venía de frente" pero que igual lo golpeó. Y contó que siguió unos "30 o 40 metros" y que después frenó porque escuchó los gritos de sus amigos.

"A todo esto se escuchaban los ruidos de la balacera, cómo pegaban contra la camioneta. No frené porque me asusté, sinceramente, jamás me imaginé que venían hacia mí", declaró ante Disnan, y agregó que cuando los hicieron bajar con las manos arriba "los policías estaban muy alterados"

"Esto es un paso más en la lucha judicial que recién comienza, seguimos reclamando para que se lleve adelante el proceso hasta su fin, con juicio y castigo a los responsables de esta verdadera masacre”, afirmaron los familiares de Diego.

El caso continúa y la familia, sus amigos, vecinos siguen reclamando Justicia por Diego #JusticiaPorDiegoCaglieroy Libertad para Ángel #libertadParaAngel.

Para el  martes 16 de julio se convoca a una concentración en la Plaza Kennedy, San Martín y Pedriel, del vecino distrito, a las 9 horas desde donde se marchará hasta los tribunales de San Martín. 

https://www.facebook.com/Justicia-por-DIEGO-Cagliero-V%C3%ADctima-de-gatillo-f%C3%A1cil-2265979443718644/

 

 

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