El dolor del canillita que todos los días revive el asesinato de su hermano

Jueves, 10 Mayo 2018 11:14

Marcelo Manduca reabrió el puesto de diarios en el que asaltaron y mataron a Carlos. El video del crimen se repite en su cabeza.

Para Marcelo Manduca (48) la forma de recordar a su hermano Carlos (49), asesinado durante un robo, es hacer lo que mejor sabe: vender diarios. Por eso, a sólo 11 días del crimen que destrozó su vida y la de toda su familia, decidió reabrir el puesto de la esquina de Zanella y Mitre, en la localidad bonaerense de Caseros.

Esa parada había sido comprada por Carlos hacía apenas dos meses. “Uno lo llora, pero hay que salir al ruedo. Hay que seguir con nuestro legado, que es vender diarios y cumplir con los clientes”, le explica Marcelo a Clarín.

La decisión de reabrir el puesto la tomó con Guillermo Franco, hermano por parte de su mamá. Ambos llegaron el lunes a las 4 de la mañana para iniciar el reparto. Uno se quedó en la parada y el otro recorrió las casas de los clientes en una bicicleta.



Fue una jornada especial, con sentimientos cruzados. "Le estamos haciendo un gran homenaje. El día que abrimos la gente venía y lloraba. Te emociona pero te entristece, porque yo no tendría que estar haciendo esto. Tendría que venir a visitar a mi hermano para tomar unos mates", explica el canillita.

Carlos fue asesinado el 26 de abril, a metros de su puesto de diarios. Intentó defenderse, forcejeó con un ladrón y cayó al pavimento. Otro asaltante tomó un arma del suelo y lo asesinó a sangre fría. Los investigadores creen que el crimen fue cometido con la pistola de la víctima, con pasado en la Bonaerense.

El homicidio fue registrado por una cámara de seguridad de la cuadra. Esas imágenes también mostraron que, segundos después de los disparos, uno de los ladrones se acercó a la víctima, le revisó sus bolsillos y le sacó las llaves de su camioneta, una Ford EcoSport que utilizaron para escapar.

La repetición de ese trágico video marca los días de Marcelo. "Lo tengo en el teléfono y lo veo casi todos los días", cuenta.

Mientras repasa en su cabeza las imágenes, busca entender el trágico final. "Mi hermano tenía una faja en la cintura. Debía bajar 20 kilos para someterse a una operación por una hernia. Por eso tarda en levantarse, por el dolor que sufría. Estoy seguro que si no era por eso no lograban tirarlo, porque tenía mucha fuerza".

Una tradición familiar

Tanto Carlos como Marcelo son parte de una familia de canillitas. Su abuelo, Elías José Manduca, fue el pionero. Luego se sumó su papá, Juan Carlos (76).

Los dos hermanos se involucraron en el oficio desde chicos, con poco más de 10 años, obligados por un accidente que sufrió su papá durante un reparto: un auto lo atropelló mientras entregaba diarios en bicicleta.

Con idas y vueltas, los hermanos Manduca se mantuvieron cerca del negocio. Marcelo acompaña a su papá, que todavía sigue trabajando, en el puesto ubicado frente a la Municipalidad de Tres de Febrero. Además es bombero voluntario y presta servicio en el cuartel de la Fuerza Aérea.

Carlos, padre de cuatro mujeres, fue policía Federal y también tuvo un paso por la Bonaerense. Lo exoneraron luego de acusarlo de prestar el auto a ladrones que cometieron un robo. Su familia dice que lo engañaron y que la Justicia demostró luego que era inocente. Sin embargo, nunca regresó a la Fuerza.

Dos meses antes de su muerte había comprado el puesto de diarios de Zanella y Mitre. "Yo le decía que tenía que retomar los estudios de abogacía y el quería volver a la Policía. Finalmente encontró esta oportunidad y se animó. En poco tiempo reactivó la parada, porque conocía el negocio. Estaba contento", recuerda Marcelo.



Fuente: Clarín

Leído 568 veces
VTEM Banners
VTEM Banners
Tu Noticia
La nueva Dante
Frigorifico
ism
Antiguedades